28 mar. 2014

Película - Snuff (1976)













A la trama de la secta de asesinos que se dedican a realizar sus actos rituales a través de orgías no muy lascivas, se le agregan escenas filmadas posteriormente: una actriz que es contratada para actuar en una película y es apuñalada y mutilada con brutalidad.

Filmada en la localidad de Tigre, en zona del delta ribereño del Río de la Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina, a pocos kilómetros de la capital del país, ciudad de Buenos Aires.

Se filmó en 1971, con un presupuesto de 30 mil dólares. 

Michael Findlay fue el director y actúa junto a su esposa Roberta. Nadie del reparto aparece en los créditos de la primera versión.

La mayoría de metraje silencioso, porque el resto de los actores no sabían hablar inglés, y de hecho carece de sonido directo. Se usó un doblaje, con resultados adversos: las voces fueron agregadas en pos producción, y el movimiento de los labios no coincide con las voces.

Se nota caos en el movimiento de cámara, los encuadres son desatinados, se abusa del zoom, y junto a la música, el ambiente es propio del porno al que estaban acostumbrados a realizar los Findlay.
Algunas fuentes afirman que la cinta fue filmada en Argentina como parte de una serie de varios sexplotation más dirigidos por el matrimonio. De hecho la pareja estaba acostumbrada a filmar pornografía. Varios de los letreros que aparecen en las locaciones -como el pequeño aeropuerto que aparece- dan la pauta que también se rodó en Chile, al menos parcialmente

El argentino Horacio Fredriksson fue más tarde acreditado también como director.  

En principio se iba a tratar de una película sobre asesinatos rituales, al estilo Charles Manson y sus seguidores, y así se entregó en Estados Unidos a Jack Bravman, quien financió el proyecto.   

La película se estrenó en forma limitada en cines como una "grindhouse", con el título de Slaughter. Sin embargo posee una ambientación más bien pornográfica.

 No hay créditos ni al principio ni al final de la película, lo que ayuda a acentuar la creencia de que en efecto es una película con una muerte real filmada.

Hay otra producción con el mismo nombre, Slaughter de 1972, estilo blaxxxplotation. Ello derivó en una disputa legal por el nombre, y Jack Bravman al final pudo conservarlo.

Fue un éxito inmediato sin precedentes para los involucrados, pese a la exhibición acotada en cines. El matrimonio Findlay, produjo diversas cintas violentas al más bajo costo posible, entre ellas  Shriek of the Mutilated (1974) que cuenta la inverosímil historia de un grupo de antropólogos que en busca del Big Foot en una isla, donde son atacados por los nativos seguidores de un culto caníbal.

Otro productor,  Allan Shackleton, especialista en productos de bajo presupuesto, se quedó con la cinta y la archivó cuatro años.

El nuevo poseedor de la película leyó un artículo en 1975 sobre la supuesta existencia de películas snuff filmadas en Sudamérica, tema que generó en ese momento abundantes titulares sensacionalistas. El productor tuvo la idea de aprovechar esos rumores, al relanzar el film dándole más morbo. Decidió cambiar su nombre por Snuff  agregarle un nuevo final, a espaldas de los anteriores involucrados en el proyecto.

Shackleton aprovechó que tenia una cinta con un uso de cámara casi, actores totalmente desconocidos, las humillaciones, la violencia por parte de un clan satanista. Todo ello le da una sensación de realismo difícil de conseguir, coincidente con el snuff.

Para filmar el nuevo final fue contratado Simon Nuchtern.

El nuevo final es sobre una actriz asesinada por el equipo de producción de una película. Esto le dio un abrupto cambio en el final, y se da a entender que lo que había ocurrido hasta el momento era una filmación que termina con un asesinato real no planeado.

La nueva versión se estrenó en cines estadounidenses con en nombre de Snuff en 1976 y los carteles rezaban que "Esta película solamente pudo filmarse en Sudamérica... donde la vida poco vale".

En el mercado de habla hispana figura aún hoy como Snuff, El Angel de la Muerte o  El Angel de la Muerte. En Estados Unidos también tiene como nombre American Cannibale. El mercado alemán la conoce como Big Snuff.

Llegó a ser estrenada en cines en Canadá, en 1977.

El productor aprovechó toda la morbo que pudo: contrató falsos manifestantes para que protestaran frente a los cines,  lo cual derivó en verdaderas manifestaciones de la asociación  Women Against Pornography. Todo derivó en la cobertura de medios nacionales, como el noticiero de medio día de CBS.

La revista Varitey  expuso los detalles del engaño.

El sensacionalismo le trajo popularidad en grandes mercados norteamericanso, como Nueva York, Philadelphia, Los Angeles y Boston, pese a que comenzaron a publicarse artículos que denunciaban en engaño en la cinta.

Semejante notoriedad escandalosa aparejó un pedido de investigación seria, por parte de escritores reconocidos y legisladores. El propio Robert M. Morgenthau, fiscal de Nueva York condujo la pesquisa y al final determinó que la violencia de la cinta era simulada. Incluso encargó a la policía a que localizaran a la actriz que es asesinada en la película, para declarar a la prensa sobre la mujer: "está viva y goza de buena salud".

El productor fue conminado a aclarar en los títulos finales que la filmación era simulada.

En 1977 Michael Findlay encontraría una muerte verdaderamente gore. Estaba en la azotea del edificio de Pan Am y buscaba demostrar las cualidades de una cámara portátil de 3D, cuando fue repentinamente decapitado por las hélices de un helicóptero. Se le conocen 24 películas como director, y actuó en 19 de ellas, títulos que compartió con su mujer.

Al enviudar Roberta Findlay se convirtió en estrella del porno y después en directora de ese rubro y uno que otro gore, como Prime Evil (1988), historia de clanes satánicos en medio de una atmósfera gótica que incluye sacrificio final de la protagonista.

Aún es objeto de monografías y artículos periodísticos, sobre todo en los círculos educativos sobre dirección de películas.

En España, en los años 80 se vendía a módico precio el VHS de esta película, en el circuito del comercio de pornografía, con gran éxito, tanto en locales sex shops como por correo mediante revistas triple X. 

El sitio web de la Universidad de Columbia Británica la considera la "peor" película "más importante" hecha en continente americano durante la década del 70. La compara con producciones de mucho mayor calibre y mejores resultados:  Vacancy (2007) de Nimród Antal, y la genial 8mm (1999) de Joel Schumacher. 

Sobre esta película se puede leer en:

- Kerekes, David & Slater, David (1994). Killing For Culture. Creation Books. ISBN 1-871592-20-8

- Johnson, Eithne & Schaefer, Eric. "Soft Core/Hard Gore: Snuff as a Crisis in Meaning," in Journal of Film and Video, University of Illinois Press, (Volume 45, Numbers 2-3, Summer-Fall, 1993): pages 40–59.

- David A. Cook, Lost Illusions: American Cinema in The Shadow of Watergate and Vietnam, page 233 (University of California Press, Ltd., 2000). ISBN 0-520-23265-8

- "Snuff: 'Real murder' brings tape censorship nearer", page 56, in Video Viewer (June–July 1982, Video International Publications Ltd. General Editor Elkan Allan).

 - Joan Hawkins, Cutting Edge: Art-Horror and the Horrific Avant-Garde, p. 136 (University of Minnesota Press, 2000). ISBN 0-8166-3413-0

- The Snuff Film: The Making of an Urban Legend / http://www.csicop.org/si/show/snuff_film_the_making_of_an_urban_legend/

- "The Curse of her filmography: Roberta Findlay's grindhouse legacy", New York Press, July 27, 2005 / http://www.nypress.com/article-11831-the-curse-of-her-filmography.html

- Horrorwatch : Snuff http://www.horrorwatch.com/reviews/movies/snuff.shtml /

- Joan Hawkins, Cutting Edge: Art-Horror and the Horrific Avant-Garde, p. 137 (University of Minnesota Press, 2000). ISBN 0-8166-3413-0

- "Morgenthau Finds Film Dismembering Was Indeed A Hoax", New York Times, 10 March 1976, p. 41, column 1.

-  Liam T. Sanford, "Nasties News", p. 49 (Video Viewer magazine, July 1983)

-  Whitney Strub, Perversion For Profit: The Politics of Pornography and The Rise of The New Right, p. 232 (Columbia University Press, 2010). ISBN 978-0-231-14886-3








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